
Un año dentro de la inteligencia artificial, contado por quienes la usan a diario — y continúan firmando lo que producen. Nos lo preguntan en cenas, entre amigos y familiares, con esa mezcla de curiosidad y aprensión que acompaña a todo lo nuevo. “¿No tienen miedo de las nuevas herramientas que salen cada mes?” “Mi amigo se hizo el logotipo con ChatGPT, e incluso le quedó bien.” Y, bajo cada una de estas frases, la pregunta real, aquella que pocos se atreven a pronunciar entera por gusto: ¿la inteligencia artificial nos reemplazará? Es una pregunta legítima,
